
Hola, compañeros.
Los resultados del Consejo General no son más de lo dicho por la prensa
Seguramente, muchos pensarán que pudo ser mejor o peor. Miremos con optimismo estos anuncios y no nos olvidemos de ellos, para exigir que se lleven a la práctica.
Quería contarles que antes del Consejo, hablaron tres invitados del mundo intelectual y como siempre vale la pena conocer ideas de personas inteligentes las comparto con Uds.
Esta es sólo una síntesis, por tanto, tiene toda la subjetividad de esta persona que tomó apuntes.
A)José Zalaquett (Abogado de DD.HH y PPD): refirió que el objetivo natural de un partido, es requerir el poder, al que podemos acceder y permanecer. Como somos seres humanos, tenemos un poco de ángeles y de demonios. Por tanto, con esas virtudes y defectos accedemos a distintas instituciones. En razón de lo anterior, para resguardarnos de nosotros mismos, debemos diseñar organización social con sustentabilidad, es decir, que evite o minimice estos vicios humanos y ello se logra con fiscalización, transparencia, información y responsabilidad frente a los mandantes.
B) Davor Harasic (Abogado procesalista, Presidente Capítulo Chileno de Transparencia):
Hizo un análisis sobre su conocimiento en el tema de transparencia y las exigencias del contexto internacional. Refirió que la Presidenta había sintetizado todo su discurso en los siguientes términos:
1.-Institucionalización: procesos propios de regeneración y renovación de estructuras;
2.-Democratización: generar estructuras normativas tendientes a ser expresión de la voluntad soberana, flexibles, con aparatos que expresen dicha soberanía de base y que exija cuenta a quienes son mandatados para representar.
Sobre los partidos, reglas claras que permitan definir claramente quiénes son parte de la institución, cuáles son sus derechos y obligaciones.
Respecto de la elección para cargos de selección partidaria, claridad en el derecho a participar, ser elegidos y fiscalización.
3.-Transparencia: el mal manejo de fondos y recursos públicos destruye la democracia porque genera una profunda erosión de confianza. Por tanto, debe existir un control del manejo y uso de estos financiamientos, tanto en la estructura interna de cada partido como en su ejercicio en funciones públicas .
Objetivos permanentes del ejercicio de la política -no sólo frente a circunstancias coyunturales-, deben ser, tanto de sus dirigentes como de los mandos medios, el control, la organización, la rendición de cuenta, la circulación y garantía de la información, los procedimientos transparentes de elección de acciones y , por supuesto, la transparencia respecto a los conflictos de intereses.
b)Carlos Peña (Abogado civilista, Rector UDP). Las tres intervenciones fueron muy interesantes, pero la que más llamó la atención fue la de Peña, puesto que fue muy puntilloso y asertivo. La verdad, nos sacó la cresta como partido, pero hizo un particular análisis del PPD, refiriendo 10 tesis que en síntesis son:
1º La política históricamente fue clientelística: fundamentó ésta en las facultades extraordinarias de Alessandri y su posterior reemplazo por las “plantas paralelas” desde Frei padre a la fecha.
2º El concepto originario del quehacer político está cada vez más lejos y se acerca cada vez más a su relación con el dinero: ejemplificó esta tesis señalando que frente a la intervención de la derecha e intereses privados, el polo opositor a dichos intereses, entre ellos la Concertación se refugia en una especie de mendicidad hacia el Estado, recabando desde allí fondos.
3º En los partidos existen verdaderas oligarquías: señalo la necesidad de renovación de los partidos. El largo tiempo en el poder hace que las elites perpetúen dichas oligarquías. Se requiere circulación del poder (no círculo) y, para ello, estimular la competencia.
4º Existe una orientación clientelística del PPD: el haber nacido como partido instrumental, dio origen a un partido cuyo centro era la salida de la dictadura y , como se necesitaba sumar, se evitaron definiciones respecto de temas concretos y no se alimentaron ideas. El espectro fue tan amplio que, para algunos se alimentó la voluntad de poder y no de servicio público.
Desde una perspectiva ética, la política no puede reducirse al poder o promoción de intereses grupales o particulares, sino en temas de interés nacional como la no discriminación, la participación ciudadana, etc. Si sólo se centra en el poder, la política carecería de dignidad.
5º Los partidos están faltos de nuevas ideas: los partidos, confunden tomar el control del poder con sus grupos de intereses; asumiendo que el control pasa por la administración de cargos y, por tanto, los reparten y administran desde esta lógica, desproveyéndolos de interés público.
6º Se requiere un tránsito cultural: se está como estancados. Es necesaria una expansión de la visión política que oriente las conductas de los miembros de los partidos hacia necesidades y espacios públicos nuevos. Estar alerta a los desafíos nuevos que requiere la cultura.
7º Existe una tolerancia de mal comportamiento ético: por regla general, los dirigentes políticos se refugian en “lo legal” para defender su quehacer. Sin embargo, el dirigente debe ser un digno heredero del comportamiento de las virtudes que están en la base de la política; no puede actuar éticamente si sólo hace “todo aquello que la ley no prohíba”. La ley es un marco regulatorio mínimo. El dirigente debe dirigir su actuar en un marco legal-ético, superior al resto de cualquier ciudadano.
8º Los partidos no aprenden de las experiencias: señaló lamentables ejemplos de actos realizados por miembros del PPD y de la DC en que no se hizo nada. Por tanto no nos sirve de experiencia para no repetirlo. Los intereses particulares son superiores e, inconscientemente, sabemos que se repetirá, perdiendo la confianza de todos.
9º Hemos hecho de las “cracias” el paradigma de las virtudes: lo anterior se manifestaría en que, tomando las virtudes de otras áreas, creemos que son acertadas en la democracia. Por ejemplo, los códigos del dinero en política; lo que es bueno en el comercio no es bueno para la política en democracia.
10º La democracia es una empresa colectiva: La vida es competitiva y la democracia no puede ser tolerante respecto de sí misma. Formamos parte de un mundo que debemos cuidar. Por tanto, debemos favorecer la comunidad y fomentar la vida cívica. La vida colectiva debe desarrollar las ideas que la democracia compromete a los que fueron, son y vendrán. Compromiso cívico es el antídoto contra la corrupción. El compromiso cívico del dirigente éticamente correcto se muestra en su actuar que ama más a la democracia que a su propia alma.

Un abrazo.
Lorena Barahona
Consejera Nacional